Aries Vigoth: “Ni en pandemia la música debe faltar”

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El artista nacido en Casanare propone el primer parrando llanero virtual, que realizará desde su finca en Villavicencio. Cuenta cómo estructura su “show” en época de confinamiento y recuerda sus canciones más emblemáticas. La idea nació a través de Henry Salinas, quien tiene una fundación especializada en todo el movimiento musical llanero, así que vamos a probar con este primer concierto virtual, que se va a transmitir desde mi finca y vamos a hacer diferentes actividades típicas del Llano, si el clima nos lo permite, porque acá en Villavicencio está lloviendo mucho. Con esta idea queremos mostrarle al mundo que ni en pandemia la música debe faltar. Vamos a llevar el Llano al mundo, y el mundo va a venir al Llano.

¿Ha tenido alguna experiencia virtual con su música en estos casi cinco meses de confinamiento?

No, esta es la primera vez, la única experiencia virtual que tengo es con mi esposa, porque la pandemia la agarró en otro lado, así que tenemos que comunicarnos por el celular.

La música de los Llanos Orientales siempre está muy ligada al trabajo en el campo, ¿cómo es este trabajo y qué implica?

Este trabajo tiene dos fechas particulares donde se lleva a cabo, una es en mayo y la otra en diciembre, cuando se trabaja la hierra del ganado de los becerros que nacen, se separan las vacas que ya no dan más crías y se ponen a la venta… Este trabajo dura más o menos de uno a tres meses, donde todos los días hay que levantarse a las 4:00 a.m.

¿Quiénes lo acompañarán?

El grupo que va a estar conmigo se llama Pura Guafa, con Jairo Rivera en el arpa, también van a estar Edwin Guerra y Luna Estefanía Reyes, que son dos talentos nuevos que estoy lanzando, y se va a estar presentando mi hijo Kevin Vigoth como cantante oficial.

¿Cómo será el concierto de gala del domingo y cómo puede disfrutarlo la gente?

En mis redes sociales las personas pueden encontrar el link que los llevará a la compra de boletería, y de ahí a disfrutar de este gran concierto y del remate el domingo. Todo va a ser muy puntual porque ya llevamos casi un mes trabajando en esto para que nos salga a la perfección.

¿Cómo ha sido la preparación del repertorio para el concierto?

El repertorio lo seleccionamos con los temas que más han gustado a lo largo de mi carrera. No puede faltar Amor ideal, Llanura, aquí está tu hijo y Predestinación… son muchas las canciones que la gente canta conmigo en los conciertos, y son esas mismas las que hemos decidido incorporar junto con otras nuevas que estaré presentando ese día, y que más adelante estaré lanzando junto a mi nuevo trabajo discográfico.

¿Por qué quiso empezar a cantar? ¿Qué lo motivó?

Cuando tomé la decisión de irme de la casa, me fui por el río Casanare hasta el río Meta, de ahí pasé por el Orinoco hasta que llegué a Puerto Carreño, Vichada. Allá duré un año trabajando con la comisaría, y en ese lugar fue donde me descubrí yo mismo. Una noche después del trabajo escuché un arpa, y era porque los policías estaban emparrandados en el consulado de Venezuela, que quedaba en Puerto Carreño. En ese momento recordé que cuando estaba pequeño me gustaba cantar mientras picaba piedra y rajaba leña.

¿Cómo fue ese encuentro con la música?

Recuerdo mucho que esa noche que escuché el arpa me fui con mi sombrero y mi ruana y me paré en la entrada de la fiesta; una mujer se me acercó, me ofreció licor, me tomé unos dos o tres tragos, hasta que me prendí y me puse a cantar… En ese entonces me sabía tres canciones: Guayabo negro, Lucerito llanero y El caimán de Boca Brava. Canté las tres y me hice famoso en el pueblo, me dieron trabajo como cantante, y de ahí salí a representar a Vichada en San Marín y obtuve el primer puesto en coleo; de ahí nació todo.

Su primer éxito fue “Llanura, aquí está tu hijo”, ¿esperaba que llegara tan lejos?

Fue un gran éxito, y no solo esa canción, sino todas las que salieron en ese momento sonaron en todas partes… Cumplirte la promesa, Parrandón, entre muchas otras. Con Llanura, aquí está tu hijo no esperaba el éxito que tuvo, porque de hecho es una canción con una letra muy sabanera. La grabé junto a David Parales, un prodigio en el arpa, y su toque hizo que fuera tan exitosa.

¿Quiénes eran las figuras del canto llanero cuando usted surgió en ese folclor?

En ese entonces estaba el maestro Alfonso Niño, que ya murió, un excelente cantante con quien participé en el concurso de San Martín; también El Tigre de Mata Negra, de Venezuela, que lo traían siempre a todos los festivales porque era muy bueno, y por supuesto el maestro Miguel Ángel Martín… ellos eran los juglares del joropo.

Tomada del Espectador.com