En el Día de la Tierra Colombia lucha contra emisiones de CO2

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Las preocupaciones por los efectos de los Gases de Efecto Invernadero (GEI) siguen en aumento, sobre todo porque Estados Unidos, el segundo país más contaminante del mundo después de China, decidió dejar el histórico acuerdo de París que busca un pacto en aras de minimizar el impacto ambiental de estas partículas en el aire. “Por ejemplo, Colombia tiene el compromiso de reducir 20 por ciento de sus emisiones. No obstante, solo es responsable del 0,46 por ciento de las emisiones de Gases Efecto Invernadero (GEI) a nivel global, es decir su impacto es bajo. Sin embargo, estas emisiones podrían aumentar en un 50 por ciento para el año 2030, lo cual representa un enorme desafío para todos los sectores implicados en el tema”, señala Manuel Guzmán Tennessee, director de la red Klimaforum Latinoamérica Network-Kln y profesor titular de la cátedra de Cambio Climático de la Universidad del Rosario de Bogotá. El experto, señala que ante este escenario Colombia ha empezado a tomar cartas en el asunto. “Actualmente el Ministerio de Ambiente tiene un inventario de más de 100 opciones de mitigación sectoriales orientadas en el marco del Acuerdo de París”, agrega.

El plan que menciona el experto es la Estrategia Colombiana de Desarrollo Bajo en Carbono (ECDBC), que es un programa de planeación del desarrollo a corto, mediano y largo plazo liderado por el Gobierno y que cuenta con el apoyo del Departamento Nacional de Planeación y los Ministerios Sectoriales: Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, Ministerio de Vivienda, Ciudad y Territorio, Ministerio de Minas y Energía, Ministerio de Transporte y Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural.

“Este plan busca desligar el crecimiento económico nacional del crecimiento de las emisiones de GEI logrando maximizar la carbono-eficiencia de la actividad económica del país y contribuyendo al desarrollo social y económico nacional. De esta manera el país busca establecer un pilar de crecimiento que promueva la competitividad, el uso eficiente de los recursos, la innovación y el desarrollo de nuevas tecnologías”, señalan voceros del Ministerio de Ambiente.

No solo es carbono

Cuando hablamos de cambio climático debemos hablar de un conjunto denominado gases de efecto invernadero, que también son generados por prácticas de agricultura y ganadería. “Las vacas generan unos gases más pesados que el carbono, que son el metano. La equivalencia es que una tonelada de CO2 es la cuarta parte en complejidad de contaminación que una de metano. O inclusive muchas veces menos que una tonelada de nitrógeno. Por eso hay que hablar de un conjunto de gases de efecto invernadero”, señala Andrés Chavarro, coordinador del área ambiental del Politécnico Grancolombiano.

Según el experto, el último informe de tendencia de efecto de estos gases refleja que la tendencia ha crecido. “El crecimiento va de la mano con la producción de combustible fósiles, como carbón, gas y petróleo. Luego eso se convierte en gas, combustible entre otros y es utilizado para varios medios de transporte y es dónde hay una emisión muy fuerte. La agricultura por su parte por el uso de fertilizantes, la deforestación y en general los procesos relacionados con el sector, también tienen un impacto negativo”, señala.

Colombia solo representa el 1 por ciento de las emisiones, pero para los expertos es preocupante que no se haya separado la actividad económica, de la exigencia energética. “Si bien hay un escenario negativo, la política pública va muy bien orientada. Está el convenio de París que fue ratificado en 2017 y es una siguiente generación dónde todos nos ponemos de acuerdo. El país ha adoptado iniciativas como la política de crecimiento verde y sostenible, ratificada por este Gobierno, dónde se aprueba presupuesto para ejecutar obras de este tipo. En ese sentido hay preocupación, como por ejemplo el Acueducto de Bogotá protege bosques y fuentes de agua. Estos retienen el carbón y no permiten que vayan al cielo, eso es un gran avance”, agrega el experto.

Autos, los grandes emisores

El sector transporte es el tercero en producción de emisiones en el país con una producción de 10 toneladas de CO2 al año. Sin embargo, los objetivos establecidos y priorizados por el país como INDC en el marco del Acuerdo de París no incluyen medidas para disminuir las emisiones desde este sector. Por eso, un proyecto de ley que cursa en el Congreso y que cuenta con el apoyo de estudios realizados por la U. de los Andes, busca incentivar el uso de carros eléctricos. “Consideramos primordial incluir la promoción del uso de vehículos eléctricos, así como la renovación de la flota automotriz con vehículos cero emisiones para contribuir a la meta total de disminuir las emisiones en un 20 por ciento”, señaló el representante a la Cámara y ponente del proyecto, Federico Hoyos.

El proyecto busca reducir la cantidad de emisiones del sector transporte, así como la contaminación del aire en los centros urbanos. “Muchas medidas progresivas se han implementado alrededor del mundo para promover los vehículos eléctricos como la eliminación de aranceles de importación, créditos blandos para compra de vehículos eléctricos, descuento en el costo del kilovatio de energía, alto beneficio de condonación en el pago de impuestos y eliminación de restricciones de movimiento en horas de tráfico”, agregó.

Ciudades con más contaminación

Esta es una de las principales problemáticas que aqueja a las ciudades del país, específicamente a Bogotá y Medellín, porque ambas se encuentran en el listado de las diez ciudades más contaminadas de América Latina. En el caso del Valle de Aburrá y debido a su geografía, condiciones climáticas, acelerado crecimiento urbano y gran parque automotor, los últimos años ha presentado un fenómeno de contingencia ambiental.

Tomada del Tiempo.com