En los juegos nacionales de 1932 nació la radio deportiva en colombia

p

En Medellín arrancó la historia de la radiodifusión deportiva en el país. En agosto de ese año la emisora H.K.O. transmitió durante 23 días, con gran esfuerzo y muchas limitaciones técnicas, el desarrollo de las más interesantes pruebas de aquellas justas. Carlos Arturo Rueda, en una postal de la Vuelta a Colombia en bicicleta en la década del 50.Archivo El Espectador El surgimiento y el desarrollo de los deportes en Colombia abrió en los medios de comunicación del país la posibilidad de ejercer el periodismo en un campo innovador que con el paso de los años atraía cada vez más la atención del ciudadano de a pie.

El 8 de diciembre de ese año, favorecido por su condición de puerto clave para la salida y entrada de mercancías e innovaciones varias, Barranquilla celebró la importación de variados inventos y modernas tecnologías. Una de esas novedades que ingresó a la capital del Atlántico fue la radio, y a través del ingeniero y radioaficionado Elías Pellet Buitrago fue creada la célebre emisora La Voz de Barranquilla, la primera en esta ciudad de la Costa Caribe colombiana, que tenía instalado su transmisor en el Paseo Bolívar, con una arcaica antena horizontal, que en realidad no era más que un alambre.

La primera emisora comercial en el país surge en 1931 (su nombre era HKF). A partir de ese momento nacieron muchas de ese género, a la vez que se implantó la reglamentación que habría de controlarlas. Al principio, estas emisoras eran dirigidas por una sola persona, quien se encargaba de operarlas y, en general, de llevar a cabo todas las tareas que exigía cada una de ellas. De esta manera, las emisoras sólo podían funcionar de manera intermitente, dependiendo de la disponibilidad de tiempo y recursos de sus dueños, según la Enciclopedia del Banco de la República.

La fabulosa historia del atletismo colombiano, libro de reciente publicación, comenta que lo más novedoso de las Olimpiadas del 32 fue la aparición, por primera vez en la historia de la actividad muscular en Colombia, de la radio deportiva: la emisora H.K.O. de Medellín transmitió durante 23 días, con gran esfuerzo y muchas limitaciones técnicas, el desarrollo de las más interesantes pruebas realizadas entre el 7 y el 29 de agosto de aquel año. Es decir, hace 87 años nuestra radio – que aún no llegaba a los tres años de actividades en nuestro país- inauguró una nueva modalidad de periodismo en ese medio.

Y aparecieron en escena los creadores de las cadenas radiales: Roberto y Enrique Ramírez Gaviria (RCN), Fernando Londoño Henao (Caracol) y Bernardo Tobón de La Roche (Todelar). A partir de entonces los colombianos escucharíamos las primeras grandes voces de los narradores y comentaristas deportivos que con su sello personal marcaron época y dejaron historias inolvidables frente al micrófono.

“La transmisión de la primera Vuelta Colombia, en 1950, se realizó con base en puestos fijos. La primera etapa partió de la Avenida Jiménez con carrera séptima y como estábamos en la capital del país no había problemas con el enlace telefónico para la emisora Nueva Granada, que iniciaba esa transmisión en Bogotá. En ese tiempo tampoco existían los teléfonos automáticos. Se pedía línea telefónica a una operadora y ella comunicaba con el sitio al que uno llamaba”, recordaría Rueda hace varios años en un especial de Asomedios.

A través de la voz de Rueda los colombianos se enteraron de las incidencias de la final del Campeonato Mundial de Fútbol 1966, entre el local Inglaterra y Alemania. Fue la primera transmisión de un partido desde Europa, vía cable submarino.

De él, Hernán Peláez Restrepo, quien en 2019 cumple 55 años de diario trasegar en la radio nacional, comentó que “el viejo Rueda al término del primer tiempo de los partidos de fútbol se salía de la cabina y se bebía una cerveza. Me dejaba 15 minutos solo comentando los partidos, así fueran malos.”.

Gabriel Muñoz López, recientemente fallecido, fue otro grande de la radio deportiva. El domingo 3 de junio de 1962, él le narró al país la primera gran gesta del fútbol colombiano, en el Mundial de Chile 1962: el célebre empate a cuatro goles de nuestra selección ante la Unión Soviética, onceno que ganaba 4-1 y que comenzó a declinar tras el primer gol olímpico, hasta ahora el único en la historia de los mundiales fútbol, en los pies del barranquillero Marcos Coll, que enfureció a Lev Yashin, considerado el mejor arquero del mundo en ese entonces. Ese fue el 4-2, y después vendrían Toño Rada y Marino Klinger, quienes sellaron la hazaña iniciada por Germán ‘Cuca’ Aceros.

Otro hito del deporte y de la radio colombiana ocurrió el 7 de octubre de 1970, cuando en la pista del velódromo Agustín Melgar, en Ciudad de México, el ciclista antiqueño Martín Emilio Cochise Rodríguez se tituló campeón mundial de la hora para aficionados cubriendo un total de 47.566,24 metros.

Dos años después, el 28 de octubre de 1972, el narrador cartagenero Melanio Porto Ariza da cuenta, segundo a segundo, del primer campeonato mundial del boxeo colombiano logrado por el palenquero Antonio Cervantes Kid Pambelé, en Ciudad de Panamá, donde derrotó al local Alfonso Peppermint Frazer.

En 1983 la radio colombiana vuelve a hacer presencia en el Viejo Mundo, para transmitir los pormenores del Tour de Francia con equipos de FM (Frecuencia Modulada) instalados en dos transmóviles que viajaban acompañados de una moto, junto a los ciclistas. Desde tierra la señal escalaba hasta un avión que seguía la carrera y desde allí se emitía la señal hasta un repetidor que la mandaba a un vehículo ubicado en la meta hasta empalmar con el satélite intercontinental. Así llegaba la señala a los radios de los colombianos. En 1987, Édgar Perea narró el hit de oro con el que el barranquillero Édgar Rentería le dio la primera Serie Mundial de Béisbol a los Marlins de la Florida, que derrotó a los Indios de Cleveland.

El mismo narrador costeño cantó el inolvidable gol de Fredy Rincón que le significó al onceno tricolor una hazaña en los mundiales de fútbol, tras empatar 1-1- ante Alemania, el 19 de junio de 1990, en Italia. Aquella transmisión de Caracol Radio resultó emocionante, pues la portentosa voz de Perea fue acompañada con una frase pronunciada con el alma: “Dios, cómo te amo; Dios, cómo te amo; Dioooos Cóomoooo te amooo”, dijo Wbeimar Muñoz Ceballos al comenzar su comentario con voz entrecortada, mientras los aficionados enloquecían de alegría, justo cuando afrontaban momentos de angustia por la difícil situación de orden público en el país, alterado por la violencia narcoterrorista de Pablo Escobar.

Jaime Ortiz Alvear ocupa un sitial en esta historia. Su gran sentido del humor y sus recordadas peleas al aire con Édgar Rentería, concitaron la atención de los oyentes en Radio Caracol  en las décadas de los 80 y 90. Hernán Pélaez ha contado de este periodista valluno que  era un apasionado por lo que hacía. No le gustaba madrugar y llegaba a trabajar a la una de la tarde y se iba a las 11 de la noche. «Un día el poeta Mario Rivero, que trabajó con nosotros muchos años, me dijo bravo: ‘Yo para hacer un poema me demoro seis meses y para que me lo paguen un año, y este Ortiz en media hora escribe y le pagan’. Y yo le contesté: ´Pues escoja el deporte´».

Tomada del Espectador.com
Foto tomada de forodeciclismo.mforos.com